miércoles, 21 de mayo de 2014

jueves, 21 de noviembre de 2013

Respuesta a los disparates de Luis Tovar

https://www.facebook.com/Luis.Tovar.Alvarez [Luis Tovar de la ONG Defensanimal.org]
Hacemos pública nuestra respuesta a los disparates del "activista Luis Tovar", miembro de la ONG Defensanimal.org no por cuestiones personales, sino porque es importante que la confusión que generan este tipo de personas y organizaciones entorno al tema de la experimentación animal sea aclarada. El caso "Tovar" es un claro ejemplo de muchas personas y organizaciones que con su falta de conocimiento sobre este tema, sólo contribuyen a desinformar al público en general, haciéndose eco de la propaganda de los viviseccionistas, que a través de los medios de desinformación por ellos mismos pagados, difunden mentiras e ideas confusas sobre este tema para que el público no conozca lo que verdaderamente esconden. Mientras el público no tenga una información correcta sobre este tema la abolición de la vivisección estará muy lejos. [Lo que aparece en color azul es cita textual de "Luis Tovar"].

Luis Tovar:

Antes de contestar punto por punto a las afirmaciones que realizaste, debemos admitir que en nuestra respuesta a tus comentarios sobre el artículo del sitio web pseudocientífico Quo, no te dijimos toda la verdad, porque teníamos la convicción de que ni siquiera te habías molestado en consultar la literatura médica antes de opinar sobre el Limulus amebocyte lysate Test (Test LAL). Si lo hubieras hecho, habrías descubierto que nada tiene que ver con la experimentación animal, y que se realiza “in vitro”, es decir, sin utilizar animales vivos ni muertos. De hecho, en el libro titulado Alternatives to Animal Testing: New Ways in the Biomedical Sciences, Trends and Progress (edited by Christoph A. Reinhardt), hay un capítulo dedicado al Limulus amebocyte lysate Test, con el título: “A Timetable for Replacing, Reducing, and Refining Animal Use with the Help of in Vitro Tests: The Limulus Amebocyte Lysate Test (LAL) as an Example”.

En el libro se asegura que el Test LAL se diseñó precisamente para sustituir los experimentos con conejos, no porque éstos fueran crueles o poco éticos, sino porque proporcionaban resultados confusos debido a las condiciones experimentales variables y a otros factores que no se puede controlar en los animales vivos: no era adecuado para probar algunos medicamentos según los viviseccionistas. El Test LAL es por tanto una “alternativa” a los experimentos con animales, no una forma de experimentación animal o vivisección. Sin embargo, se descubrió mediante la observación de la coagulación de la sangre del animal en cuestión, por casualidad, y no porque se realizaran experimentos viviseccionistas con ningún animal. De hecho, sólo se emplea la sangre del Limulus polyphemus, que no es inoculada en ningún organismo vivo antes de ser usada en los tests, porque de hecho las diferencias inter species harían imposible que un animal como el humano, que tiene su propio sistema inmunológico, pudiera usar un producto del Limulus polyphemus en el organismo.

Proceso de obtención de la sangre del animal:

LAL is obtained from the animals' blood. Horseshoe crabs are returned to the ocean after bleeding, although some 3% die during the process. Studies show the blood volume returns to normal in about a week, though blood cell count can take two to three months to fully rebound. ("Medical Uses". Ecological Research and Development Group. Archived from the original on 28 February 2008. Retrieved February 21, 2008)

¿Tiene algo que ver la experimentación animal con todo ello? Por supuesto que no, porque extraer la sangre de un animal para cualquier propósito no es un procedimiento experimental, sino un aprovechamiento (inaceptable para veganos como nosotros, claro), similar al de la extracción de la insulina del páncreas de los animales de los mataderos. ¿Tuvo algo que ver la experimentación animal con el descubrimiento de la insulina? Si se lo preguntas a un viviseccionista, te dirá que Banting y Best realizaron experimentos con perros, y que eso demuestra que si descubrieron la insulina fue gracias a sus ejercicios. No te contarán, ni lo contarás tú porque no lo sabrás, que J. B. Collip, que trabajó con ellos en la purificación del extracto, aseguró que el primer extracto que probaron en un humano fue inútil y tóxico, y que tuvieron que empezar de nuevo a purificarlo. Lo hicieron con conejos, y de nuevo fracasaron, dado que los conejos no proporcionaban resultados válidos, hasta que un químico, sin efectuar experimentos con animales, descubrió que el problema estaba en que había que desarrollar un método de precipitación isoeléctrica. Sólo entonces empezaron a fabricar un extracto apto para ser usado con humanos, aunque debido a la procedencia animal de la insulina de esa época (no era sintética), se siguieron produciendo casos de shock insulínico. Pero claro, es más fácil para los crédulos aceptar sin más que Banting y Best descubrieron la insulina gracias a sus experimentos, ocultando que su extracto original era inútil y tóxico.

Ahora bien, ¿puede afirmarse por tanto que la insulina procede de la experimentación animal? No. La insulina animal era un subproducto de los mataderos, y de la misma forma que se usaban otras partes de los cuerpos de los animales para la alimentación, como el hígado, los intestinos, y otras, también se usaba el páncreas para extraer insulina. La eficacia de ésta en humanos sólo pudo determinarse con ensayos clínicos controlados, no con animales no humanos.

Volvamos al caso del Test LAL. Al contrario que la insulina, la sangre del Limulus polyphemus puede extraerse sin matar al animal, y con los controles debidos se podrían evitar incluso el 3% de muertes que se produce entre los animales en el proceso (quizá sea un número mayor, porque los investigadores probablemente son poco sinceros en eso). ¿Es vivisección o experimentación extraer una muestra de sangre? Constantemente se producen donaciones voluntarias en nuestra especie, y en ocasiones si estamos inconscientes y un médico lo estima oportuno pueden llegar a extraernos sangre sin consentimiento. Eso no es realizar un experimento. Y si la extracción se efectuara para beneficiar a otro animal de tu especie o de cualquier otra, para realizar un Test de toxicidad, etc., seguiría sin constituir una forma de experimentación animal, porque lo único que harían sería extraer sangre y dejarte con vida. De hecho, aunque te mataran en el proceso, lo cual sería inaceptable, sería una forma de explotación, como lo es cortar la aleta de un tiburón y arrojarlo de nuevo al mar, o robar el colmillo a un elefante, con la diferencia de que los tiburones mueren sin aleta y los elefantes por lo general mueren a manos de los traficantes de marfil.

¿Es injusto robar la sangre de un animal para fabricar productos alimenticios con ella? Sí, lo es. ¿Es injusto robar la sangre a un Limulus polyphemus para realizar tests in vitro? Sí, pero nada tiene que ver con la experimentación animal, porque no se realiza ningún experimento, y los animales pueden continuar con vida si se hace bien. De hecho, hasta los viviseccionistas reconocen que no es una forma de experimentación animal, sino un método “alternativo” in vitro que es más seguro que los experimentos con conejos, aunque tampoco es eficaz en todos los casos y puede dar falsos negativos o positivos con consecuencias letales para los pacientes.

La pregunta es: ¿Acaso no sabías que el Test LAL no se realiza con animales y que de hecho se efectúa porque es más seguro que los experimentos in vivo? ¿Entre todos los casos de experimentación animal de la historia no has encontrado ninguno para defender tu postura, y has tenido que recurrir a lo primero que has encontrado en Quo, sin reparar en que es un método “alternativo” en el que no se usan animales experimentales? No vamos a reírnos de ti, porque Pietro Croce -que sí sabía de lo que hablaba, porque dirigió durante 30 años un laboratorio de investigación médica en un hospital italiano, donde realizó experimentos con animales hasta que se dio cuenta de su inutilidad y peligrosidad para la salud humana, y porque además fue Profesor Emérito de Patología (algo que ni tú ni otros viviseccionistas han sido ni serán nunca) de la Universidad de Milán-, aseguró esto:

“En este libro he yuxtapuesto deliberadamente la ciencia y la pseudociencia, con el propósito expreso de que se produzca una lucha entre ambas.La pseudociencia, como todos los asuntos relacionados con el misterio, suele causar la burla o el sarcasmo. Sin embargo, al igual que no debemos burlarnos de un borracho, uno tampoco debe burlarse del pequeño grupo de investigadores que, actuando de buena fe, siguen empeñados en buscar las respuestas a las enfermedades humanas en las entrañas de las ranas, los conejillos de indias, los perros, los gatos y los primates no humanos.Sin embargo, también existen investigadores que actúan de mala fe, y son una legión. Son los que consiguen diplomas, doctorados, cátedras universitarias –y, por supuesto, dinero– de las vísceras de los animales. Me ocuparé de este asunto en la primera parte de este libro.La segunda parte está dedicada a la verdadera ciencia. En ella se analizan los métodos básicos de investigación biomédica, entre los que se incluyen la epidemiología, los métodos matemáticos e informáticos,  y la experimentación in vitro.” (Introducción de ¿Vivisección o Ciencia?).

Es decir, que no hay que burlarse de un borracho ni de un crédulo pseudocientífico que no sabe ni de lo que habla y se cree cualquier cosa que lee en los medios de comunicación, citando como primera referencia de sus afirmaciones publicaciones de divulgación científica a la altura de Cuarto Milenio o Más Allá de la Ciencia. Por tanto, no nos reiremos de ti, aunque no tengas reparos para afirmar que pierdes tiempo “contestando a mentiras y delirios”. ¿Delirio no es decir que es experimentación animal algo que en realidad es experimentación in vitro?


Respuesta concreta a tus afirmaciones:

-“Para aclarar los términos, yo no voy a hablar de "vivisección" porque siempre me referiré al *uso* de animales nohumanos en la ciencia. La vivisección es "disección de animales vivos", y esto es sólo un tipo de experimentación científica que se lleva a cabo. Aunque el uso científico/experimental tenga ciertas particularidades propias, yo rechazo cualquier uso de nohumanos por igual. Que habléis de "vivisección" es nada más que otro error de los muchos que cometéis.”

Te decimos lo mismo a tus colegas de DefensAnimal (No Humana o Humana, no lo sabemos, dado que eso no lo especifican en el nombre de la ONG). Ésta es nuestra definición de vivisección:

“El término “vivisección” se emplea actualmente para referirse a “todos los experimentos realizados con animales vivos, independientemente de que sea practicado un corte o no”. Así lo establece la Enciclopedia Americana (Edi­ción internacional, 1974). Y la importante Merriam-Webster (1963) afirma lo siguiente: “En general, es todo tipo de experimentación con animales, especialmente si causa sufrimiento al sujeto”. Por tanto, el término tam­bién es aplicable a los experimentos que consisten en la administración de sustancias tóxicas, la provocación de quemaduras y traumatismos, el some­timiento a descargas eléctricas, la privación de alimentos y de agua, las tor­turas psicológicas causantes de desequilibrio mental y así sucesivamente. El término fue empleado en ese sentido por los fisiólogos del siglo pasado que iniciaron este tipo de “investigación médica”, y así también lo utilizaré yo. Con el término “viviseccionista” se designa a cualquier defensor de esta práctica; con la palabra “vivisector” nos referimos a cualquiera que practica tales experimentos o participa en ellos”. (Matanza de Inocentes, pág. 33)

Como ves, las enciclopedias recogen todos esos significados del término, pero quizá tú sabes más de vivisección que los editores de las enciclopedias y que Hans Ruesch, que dedicó años al estudio de la experimentación animal. O, quizá, también sabes más que Pietro Croce, de quien ya hemos hecho mención, quien al respecto dice:

“Los términos “vivisección” y “experimentación animal” son sinónimos. El término “vivisección” desagrada a los vivisectores por su contenido emocional. Por otra parte, se trata de un término histórico, traído a nosotros por el príncipe de los vivisectores, Claude Bernard, y también hoy los diccionarios lo usan como sinónimo de experimentación animal”. (Pietro Croce, ¿Vivisección o ciencia?)

Dices que rechazas el uso de todos los animales nohumanos por igual en la ciencia: ¿Por qué te refieres a los animales no humanos exclusivamente? ¿Eso quiere decir que rechazas el uso de los animales en la medicina veterinaria, pero no el uso de animales humanos en la medicina moderna, con y sin consentimiento? ¿Y dónde están tus argumentos contra los ensayos con voluntarios sanos humanos pagados, que han causado dolor y muertes en nuestra especie animal y que son una forma de pseudociencia, porque un humano sano no reacciona como uno enfermo? ¿Rechazas también los ensayos clínicos con seres humanos enfermos (son experimentos con un nombre más bonito), con y sin consentimiento? ¿Y qué hay de los análisis de sangre y de otras pruebas que se realizan a los animales no humanos en medicina veterinaria para efectuar diagnósticos y curar enfermedades? ¿Pueden dar su consentimiento esos animales? ¿Te niegas a que se les practique cualquier tipo de prueba que puede beneficiar al propio animal y a la ciencia veterinaria, como si eso fuera equiparable a coger a una rata y despedazarla para curar a un rinoceronte o a un humano enfermos?

¿Nunca te han utilizado con o sin consentimiento en una consulta médica para realizarte un diagnóstico, mediante una extracción de sangre similar a la que se realiza al Limulus polyphemus? ¿Y qué ocurriría si con la extracción de la sangre del Limulus polyphemus se hubiera descubierto, por la observación clínica, sin experimentar con ningún animal, que la especie tiene una enfermedad grave que está a punto de extinguirla y que aislando algunos ejemplares podemos evitar su extinción? ¿Dejamos que se extinga el Limulus polyphemus? ¿Dejamos que la gente se muera debido a que no aceptamos que sea usada con o sin consentimiento en pruebas médicas científicas, aunque sean realizadas éticamente? ¿Eres contrario a las campañas de vacunación obligatoria, que consisten en la inoculación de virus y productos químicos en humanos y no humanos? Si descubrimos que las ballenas están muriendo de forma masiva y no sabemos por qué, ¿dejamos que se extingan, aunque estén muriendo por culpa de un vertido o de una enfermedad, o les hacemos análisis in vivo y post mórtem para averiguar si es posible evitar que mueran en masa? ¿El hecho de que afirmes que estás en contra de todo uso de animales en la ciencia, quiere decir que estás dispuesto a admitir que la experimentación con animales es un fraude, aunque el uso limitado de los animales no lo sea, o, por el contrario afirmas que la vivisección (o experimentación animal) no es un fraude y es equiparable a cualquier uso de los animales en la ciencia, como en la medicina veterinaria, por ejemplo? Si para ti no es lo mismo la vivisección que el uso de los animales en la ciencia, ¿por qué equiparas las dos actividades desde el punto de vista científico, cuando ni siquiera los viviseccionistas informados lo hacen?

¿Cómo podemos saber si el Limulus polyphemus daría o no su consentimiento para extracciones de sangre, en el caso de que le dijéramos que quizá así podamos curar algunas de sus enfermedades, tal y como algunos humanos aceptan ser sometidos (o lo son sin su consentimiento si están inconscientes o son menores de edad) a todo tipo de terapias peligrosas y hasta mortales simplemente por recomendación de un médico? ¿Cómo puedes saber si un animal de compañía de los que la gente normal lleva a su veterinario, daría su consentimiento para una extracción de sangre? No podemos saberlo. Entonces, ¿permitimos que el veterinario extraiga sangre o inocule una vacuna a un animal no humano, o lo rechazamos porque no tenemos consentimiento y es un uso ilegítimo? ¿Se lo permitimos porque es en interés del propio animal no humano y, por tanto, permitimos también que se extraiga la sangre al Limulus polyphemus basándonos en que nos puede permitir evitar su extinción o detectar alguna enfermedad peligrosa para ellos? ¿Y si alguien adopta un gato abandonado y un día enferma de gravedad, lo lleva a un veterinario, y allí le ofrecen que participe en un ensayo clínico de un nuevo fármaco que “podría” curar al animal y contribuir al avance de la medicina veterinaria? ¿También te opondrías al uso de ese animal en un estudio de un nuevo fármaco para gatos (no para rinocerontes, hipopótamos o gacelas, por supuesto, eso sería pseudociencia)?

Si un humano está inconsciente y no tiene familia, ¿quién decide si se le somete a un procedimiento experimental, o si se le extrae sangre, teniendo en cuenta que no hay forma de saber si daría su consentimiento? Como filósofo amateur, ¿cuál es la postura que mantienes? ¿“No a todo uso de animales no humanos en la ciencia”, o “No, con excepciones”? ¿Y qué excepciones serían?

Todas las preguntas que te hemos formulado te las podría hacer cualquier investigador y cualquier político que tuvieran que tomar una decisión sobre la legalidad del uso de animales en la ciencia, y también cualquiera que tenga animales no humanos de compañía. ¿Qué contestas?

Como ves, son preguntas difíciles, que requieren una respuesta que no puede ser “Yo me opongo a cualquier uso de animales nohumanos (¿por qué solo los no humanos?) en la ciencia”. Existe algo que se llama observación clínica, que no está basada en la experimentación y que revela datos importantes para la salud humana y no humana. ¿Es ético robar la sangre de los Limulus polyphemus? No lo es. O quizá lo sería si estuviera en riesgo de extinción o quisiéramos averiguar si es posible salvarlo, y sólo con ese propósito. ¿Es útil? Depende de cómo lo mires, ya hemos visto que tanto la insulina (cuyo uso hizo que aumentaran los casos de diabetes, al permitir vivir más a algunos diabéticos y transmitir el componente hereditario), como el Test LAL, pueden ser contraproducentes, porque dan una falsa sensación de seguridad y provocan un gran número de muertes por shock insulínico y por falsos negativos o positivos que no permiten un correcto diagnóstico.

Por eso, además del ejemplo que te pusimos de 1974, hace nada, en 2010 se aseguró en un artículo que hace falta una alternativa al Test LAL:

“Endotoxin detection--from limulus amebocyte lysate to recombinant factor C.”
Subcell Biochem. 2010;53:187-208. doi: 10.1007/978-90-481-9078-2_9. “In vivo, Factor C is the perfect biosensor, which alerts the horseshoe crab of the presence of a Gram-negative invader. The hemostatic end-point entraps the invader, killing it and limiting further infection. However, as an in vitro endotoxin detection tool, variations in the sensitivity and specificity of LAL to endotoxin, and the dwindling supply of horseshoe crabs are posing increasing challenges to the biotechnology industry. This has necessitated the innovation of an alternative test for endotoxin. Thus, Factor C became the obvious, albeit tricky target for the recombinant technology effort. This chapter documents the backwater of mining the natural blood lysate of the endangered species to the monumental effort of genetic engineering, to produce recombinant Factor C (rFC). The rFC is a 132 kDa molecule, which was produced as a proenzyme inducible by the presence of trace levels of endotoxin. The rFC forms the basis of the "PyroGene" kit, which is a novel micro-enzymatic endotoxin diagnostic assay for high-throughput screens of endotoxin. Using the rFC, Lonza Inc. has spawned the "PyroSense" which serves as checkpoints of the biotechnology production line. Thus, from cloning to commercial applications, the rFC has initiated a new era in endotoxin-testing for the quality assurance of biomedical products and for the healthcare industry, whilst sparing the endangered horseshoe crabs.”

Una vez más, se demuestra que lo que vale dentro de un animal, ya no vale cuando su sangre se usa fuera, ni por supuesto se puede experimentar con él en vivo, porque las condiciones experimentales de laboratorio harían inútiles los resultados para la especie usada y para cualquier otra.

También lo puedes ver en otro artículo:

1995, 8(2):268.

Clin. Microbiol. Rev. J C Hurley“Endotoxemia: methods of detection and clinical correlates.”  “In early evaluations in the LAL test to detect endotoxemia, the unexpected finding of positive results in patients without sepsis, as in ambulatory patients receiving radiotherapy (86), and the unexpected finding of negative results in patients with sepsis and gram-negative bacteremia (222, 358) were cited as major failures of the LAL test. These unexpected results have been repeated in subsequent studies. However, to a large extent, they probably represent failings in our understanding of the significance of endotoxemia, its complex clearance properties, and the potential for host tolerance of its effects, rather than a failing of the LAL test.”

Como ves, se niegan a aceptar que falle el Test LAL, y atribuyen los fracasos a que no entienden bien la significación de la endotoxemia, lo cual es una forma bonita de decir que no tienen ni idea de por qué el Test LAL en ocasiones no funciona y da resultados negativos cuando deberían ser positivos, y viceversa.

-“Primero, el hecho de explicar que una alimentación vegana es viable y apta para la salud no es un *argumento* a favor del veganismo. Esto es simplemente un *dato*. Un dato confirmado por las asociaciones profesionales de nutricionistas en numerosos países. Mucha gente lo desconoce y por eso lo explicamos. (Por lo visto, no comprendes la esencial diferencia entre un argumento y un dato.) Al explicar este punto, no estamos argumentando a favor del veganismo, sino simplemente informando. No hay ninguna polémica al respecto. Está confirmado objetivamente por la ciencia que podemos vivir sin comer nada procedente de otros animales. Por tanto, no necesitamos usar a otros animales para alimento. Esto es un dato objetivo.”.


¿Qué diferencia hay entre dar ese dato y dar otro sobre la experimentación animal? Por ejemplo, en la década de los años 50 del pasado siglo no se podían determinar los efectos teratogénicos de los fármacos en humanos experimentando con animales no humanos, y eso provocó el desastre de la Talidomida. Si la experimentación animal estuviera basada en el ensayo y el error como las ciencias verdaderas, en los años que han transcurrido desde entonces los vivisectores hubieran encontrado un modelo animal válido para la experimentación de dichos efectos. Sin embargo, en los prospectos de los medicamentos siguen indicando en 2013 lo siguiente:

“AMOX-G, un antibiótico basado en la Amoxicilina. “Embarazo:
“Categoría de embarazo: B. Efectos teratogénicos: Se han realizado estudios de reproducción en ratas y ratones a los que se les ha admi­nistrado dosis orales de hasta 10 veces la dosis humana oral máxima basada en área superficial corporal que no han revelado la existencia de daños fetales o impedimento de la fertilidad debidos a la Amoxici­lina. Sin embargo, no existen estudios adecuados, bien controlados en mujeres embarazadas. Dado que los estudios en animales no siempre son predictivos de la respuesta humana, esta droga sólo debería usarse en el embarazo cuando esto sea estrictamente necesario.”

Es un hecho, por tanto, que los experimentos con animales no humanos “no siempre” son predictivos de la respuesta humana (es decir, nunca lo son, porque no es posible saber cuándo lo son y cuándo no). Los propios vivisectores admiten que esos experimentos no tienen valor predictivo y que sin pruebas en humanas embarazadas no se puede garantizar nada, aunque supuestamente los experimentos se hacen para “garantizar” nadie sabe qué. La pregunta es obvia: ¿Por qué no aportas el dato de que los experimentos con animales no humanos para detectar los efectos teratogénicos de los fármacos son inútiles, para que la gente sepa que no sirven absolutamente para nada porque no son predictivos? ¿No es un dato relevante que la gente sepa que hay que rechazar esos ejercicios desde el punto de vista científico porque no sirven para nada? No hace falta que argumentes nada, sólo que incluyas lo que se indica en los prospectos de los medicamentos. Por supuesto, con ese dato es difícil explicar y comprender para qué se hacen esos experimentos, y alguien podría estar a favor de seguir efectuándolos por motivos de tradición, de religión, etc., pero no por motivos relacionados con la ciencia. La propia ciencia ha confirmado objetivamente que los experimentos con animales no son predictivos. Por tanto no tenemos que usar animales no humanos para experimentar los efectos teratogénicos de los fármacos. Se trata de un dato objetivo. ¿Por qué no lo difundes igual que difundes los datos científicos sobre el veganismo, sobre todo teniendo en cuenta que si alguien toma como referencia los resultados obtenidos con animales de especies no humanas puede provocar serias malformaciones en humanos? Y esto no sólo vale para los efectos teratogénicos, sino también para todos los resultados experimentales que se intenten aplicar a nuestra especie y hayan sido conseguidos con cualquier otra, o incluso con sujetos de nuestra propia especie si varían las condiciones experimentales y se han realizado con el método viviseccionista, al estilo de los doctores alemanes de la Segunda Guerra Mundial y de los doctores americanos que experimentaron con humanos de color.

¿Alguna vez te has molestado en buscar las descripciones experimentales en las revistas científicas para comprobar si los resultados de un experimento con animales han podido ser reproducidos o tienen valor predictivo? ¿Has encontrado alguna descripción experimental en la que los autores digan explícitamente que los resultados obtenidos con una especie no humana sean aplicables a los seres humanos? ¿Dónde están las pruebas de eso?

-“Pero cuando se trata de la experimentación con nohumanos, resulta que la comunidad científica considera prácticamente de forma unánime que es una práctica que sí aporta utilidades y beneficios para los humanos. Por tanto, sí se considera *necesario* desde un punto de vista científico. No voy a poner una larga lista de enlaces que lo confirmen porque lo que resulta imposible de encontrar es una institución o autoridad académica que diga que el uso de animales nohumanos en sí mismo no es necesario o que no sea útil. No existe tal cosa. Todas están de acuerdo en que aporta muchos y diversos beneficios. Hay miles de páginas oficiales que lo dicen y lo publicitan. Cuando los antiviviseccionistas dicen que el uso de nohumanos es un "fraude" están mintiendo o no tienen ni idea de lo que hablan. El anti-viviseccionismo se sitúa completamente fuera del ámbito de la ciencia.”

Bueno, esto parece un chiste, porque no es adecuado ni lógico comparar tu opinión personal con la de Pietro Croce, Profesor Emérito de Patología y que fue miembro de Doctores y Abogados para una Medicina Responsable y del Colegio Americano de Patólogos (¿tú perteneces a alguna asociación oficial médica?), o con la del Dr. Stefano Cagno, Psiquiatra, Cirujano y Director Médico Hospitalario del Hospital Ospedale Civile di Vimercate, Italia, que rechaza la experimentación animal desde el punto de vista científico y ético, y que ha escrito la introducción de la segunda edición de Matanza de Inocentes en 2013. ¿Comparamos al Dr. Cagno contigo o con el médico de familia de tu barrio que quizá opine que el veganismo es malo para la salud y que la vivisección ha sido y es imprescindible para la medicina humana?

También la mayoría de la clase médica se cree la verdad oficial sobre el SIDA, y es partidaria de la vacunación de los niños a pesar de los graves efectos que tiene sobre la salud, y opina que la única forma de combatir algunas infecciones es con el uso de antibióticos, cuando lo cierto es que existen productos naturales no patentables que son capaces de ayudar al organismo a deshacerse de las infecciones leves y graves sin usar antibióticos. No obstante, los crédulos como tú seguro que creen cualquier cosa que les diga su médico. Si tienes una infección grave, ¿qué alternativas a los antibióticos existen? ¿Podrías decirnos alguna que sepas que funcione? Con esto queremos decir que la clase médica sólo sabe lo que le han enseñado en la Universidad, y si les enseñaron que le veganismo es malo, la mayoría lo creerán, de la misma manera que creerán que la experimentación animal es útil y necesaria aunque no hayan estado en un laboratorio nunca ni hayan leído las contradictorias y ridículas descripciones experimentales que confirman una y mil veces que la experimentación animal es una pseudociencia. ¿No sabes que la mayoría no siempre tiene razón, que la realidad es muy tozuda y que los ratones no son humanos en pequeño? Echa un vistazo a las innumerables referencias científicas incluidas en Matanza de Inocentes y en el apéndice y descubrirás realidades como ésta:

“La observación clínica llevó al descubrimiento de que una disminución de la temperatura corporal protegía frente a un posible daño cerebral si la hipotermia se causaba antes de la lesión. A pesar del fracaso conocido de los modelos animales en la predicción de la respuesta humana a la hipotermia, los investigadores comenzaron a estudiar la hipotermia en modelos animales después de producir una lesión cerebral. La técnica fra­casó en los perros, pero es utilizada diariamente en los seres humanos que son sometidos a correcciones quirúrgicas de defectos cardiacos congéni­tos (durante las intervenciones quirúrgicas que se efectúan para corregir defectos cardiacos severos existe a veces el riesgo de sufrir daño cerebral). Basándose en el éxito de los modelos animales de infarto, los médicos procedieron a bajar la temperatura corporal de los humanos que llegaban a emergencias aquejados de daño cerebral. Al contrario que los modelos animales, que revelaron que la hipotermia tendría efectos positivos en el cerebro dañado, los humanos no mostraron cambios o empeoraron.Aunque se ha desperdiciado tiempo y dinero y se han puesto en peli­gro vidas humanas por culpa de los modelos animales, la investigación clínica ha descubierto maneras de reducir los efectos negativos derivados del daño cerebral. La experiencia con humanos ha proporcionado medidas que salvan vidas. Los pacientes con daño cerebral reaccionan mejor si son transportados a emergencias y son tratados al llegar para combatir la baja presión sanguínea asociada con el trauma y la hipoxia (nivel bajo de oxí­geno en el cerebro). Sabemos además que es necesario aliviar la alta presión que se produce en el cerebro por medio de una intervención quirúrgica. (Ray Greek, Médico y Anestesiólogo, Specious Science. Why Animal Experiments on Animals Harm Humans (Ciencia Engañosa. Por Qué Los Experimentos con Animales Perjudican a los Seres Humanos), pág. 209.

La realidad, como ves, es muy tozuda, y aunque la mayoría de los médicos diga lo contrario que Ray Greek, que también lo es, no por eso van a tener razón, porque los modelos animales no existen, porque un modelo es algo que alguien diseña y fabrica para reproducir un fenómeno de la naturaleza, mientras que los animales ya fueron creados por la naturaleza y no tienen por qué ser adecuados para realizar estudios con ellos. Dejemos que te lo cuente el Dr. Pietro Croce, que quizá supiera más que tú de ciencia médica, y que no ganaba nada oponiéndose al criterio de la “clase médica” que está bajo el control de la industria farmacéutica y que sí gana dinero trabajando para ella:

“El pensamiento viviseccionista tiene su origen en la ciencia empírica, que alcanzó su cénit en el siglo XIX y está basada en la selección y construcción de modelos experimentales que reproducen libremente los fenómenos que se pretende investigar.Por ejemplo, dos condensadores cargados con electricidad, con un polo positivo y otro negativo, producen una chispa cuando se colocan juntos. Así se construye un modelo experimental del fenómeno natural que provoca los rayos. ¿Y cuál es el modelo apropiado para el estudio del ser humano, de sus funciones, de sus problemas y de sus enfermedades? La respuesta parece obvia (pero precisamente por eso contiene un error que la invalida completamente), y consiste en afirmar que debe ser utilizado un animal como modelo experimental del ser humano. Inmediatamente aparece el primer obstáculo: ¿Qué animal debemos elegir? Hay miles de especies de animales en la Tierra. ¿Debemos usar ratones? ¿Perros? ¿Y por qué no usamos rinocerontes o jabalíes?En las ciencias físicas y mecánicas, el investigador diseña y construye un modelo experimental que posee las características apropiadas para su objetivo. Por otra parte, el investigador de las ciencias biológicas que escoge un animal como modelo experimental está obligado a aceptar algo ya formado por la naturaleza. Sería una extraña e improbable coincidencia que las características de dicho animal fueran adecuadas para su propósito.Incluso la elección entre diferentes especies de animales es ilusoria: es como elegir al azar con los ojos tapados entre diferentes posibilidades, o lo que es peor, es como una búsqueda oportunista del animal más “conveniente”. Los ratones, los conejos y los conejillos de indias son convenientes, porque son fáciles de mantener, y también lo son los gatos y los perros, porque se pueden obtener a bajo coste. El único elemento que tendría que ser decisivo y determinante –que el animal debe tener características morfológicas, fisiológicas y bioquímicas aplicables al ser humano–, es un elemento que no se tiene en cuenta. De hecho, solamente un ser humano o una quimera pueden cumplir dicho criterio.
No existe un modelo experimental del ser humano. Todas las especies, todas las variedades de animales e incluso los individuos de una misma especie, difieren entre ellos. Ninguna experimentación realizada con una especie puede ser extrapolada a otra. La creencia de que esa extrapolación puede ser legítima es la principal causa de los fracasos, y en ocasiones de las  catástrofes, que la medicina moderna nos inflige, especialmente en el ámbito de los fármacos. Se habla y se escribe muy poco sobre algunos hechos desagradables, algunas veces como deferencia a una ciencia que pretende ser la “salvadora de la humanidad”, pero con más frecuencia para evitar provocar a los enormes intereses económicos y políticos que sostienen a nuestra medicina “salvadora”. Por ejemplo, en Agosto de 1978, sólo los periódicos japoneses informaron de la manifestación de 30.000 personas paralizadas y cegadas por el clioquinol que recorrió las calles de Tokio, y únicamente cuando se celebró un juicio y la empresa fabricante del fármaco fue declarada culpable el asunto llegó a ser conocido por la opinión pública. En el capítulo séptimo se analizarán los detalles de la tragedia del clioquinol.El número 8 de Il Bolletino d’Informazione sui Farmaci (Boletín de Información sobre Fármacos), publicado por el Ministerio de Sanidad de Italia, que sabe que tales publicaciones no cuentan con un número de lectores importante, aseguró que “entre 1972 y junio de 1983 se retiraron del mercado 22.621 productos farmacéuticos (en otras palabras, dichos productos fueron prohibidos). Como los fármacos son normalmente fabricados en diferentes formas (pastillas, supositorios, etc.), en total se retiraron unos 5.000 fármacos. Todos ellos habían pasado aparentemente “con un gran éxito” todos los experimentos con animales exigidos por la ley.Otro informe oficial reveló que las cosas no han mejorado con el tiempo. Entre 1984 y 1987, los efectos secundarios (solo los registrados, por supuesto) de los fármacos alcanzaron la cifra de 14.386, incluidas 112 muertes. ¿Cuántos años tienen que pasar para que se detecte que un medicamento es peligroso, y cuántas personas se convertirán en sus víctimas entretanto? Esta pregunta fue contestada por el Profesor Hoff en el Congreso de Medicina Clínica celebrado en Wiesbaden, en 1976: “El 6% de las enfermedades fatales y el 25% de todas las enfermedades tienen su origen en los medicamentos”. El Dr. Remner, de Tübingen, dijo lo siguiente en una reunión organizada por las compañías de seguros de Alemania: “En la República Federal de Alemania se producen unas 30.000 muertes cada año a causa de los medicamentos”.”

Esa es la tozuda realidad de la experimentación animal, que tiene que ver también con el concepto de medicina que practica la clase médica occidental. Es algo que no puede separarse de la experimentación animal. Para comprender por qué se realizan experimentos viviseccionistas con humanos y con no humanos, debemos entender que la Medicina Moderna no es una ciencia, sino una religión con sus creyentes, sus fieles, sus sacerdotes y sus crédulos devotos. Mejor que lo explique el Dr. Robert S. Mendelsohn, que al igual que Croce, Cagno, Hartinger, Lawson Tait, Stephen Smith, y otros médicos, igual “no tiene ni idea de lo que habla” (seguro que la tienes tú, que no tienes ninguna formación médica. ¿Entiendes que parezca un chiste que alguien como tú cuestione los conocimientos de destacados miembros de la clase médica que incluso han recibido galardones por sus aportaciones a la medicina humana?). Como ves, tenía una formación muy diferente de la tuya, y quizá por eso “no tenía ni idea de lo que decía” cuando escribió la introducción de la edición en inglés de Matanza de Inocentes:

For 12 years, Mendelsohn was an instructor at Northwestern University Medical College, and was associate professor of pediatrics and community health  and preventive medicine at the University of Illinois College of Medicine for another 12 years.From 1981 to 1982, Mendelsohn was president of the National Health Federation (NHF). He also served as National Director of Project Head Start's Medical Consultation Service (a position he was later forced to resign after criticizing the public school system), and as Chairman of the Medical Licensing Committee of Illinois.
Observa su opinión de la Medicina Moderna, cuyo rito fundamental es la vivisección en su opinión:

“Non credo No creo en la medicina moderna. Soy un médico hereje. Mi objetivo con la publicación de este libro es conseguir que usted también se convierta en un hereje.No siempre he sido un médico hereje. En otro tiempo creía en la Medicina Moderna.En la Facultad de Medicina, no fui capaz de reparar en la importancia de un estudio que se estaba llevando a cabo en esa época sobre los efectos de la hormona DES (Dietilestilbestrol), porque por aquel entonces yo todavía creía. ¿Quién podría haber sospechado que 20 años después descubriríamos que el DES provoca cáncer vaginal y otros problemas genitales en los hijos de las mujeres que recibieron el fármaco durante su embarazo?Confieso que no sospeché de la terapia con oxígeno para los niños prematuros, ni siquiera a pesar de que las maternidades más modernas y mejor equipadas tenían una incidencia de casos de ceguera parcial de alrededor del 90% de todos nos niños nacidos con un peso más bajo de lo normal. A pocos kilómetros de distancia, en un hospital bastante grande, pero menos “avanzado”, la incidencia de dicha enfermedad –denominada fibroplasia retrolental–, era de menos del 10%. Pedí a mis profesores de la Facultad de Medicina que me explicaran el motivo de esa diferencia. Y les creí cuando me dijeron que los doctores del hospital con menos recursos simplemente no sabían cómo hacer un diagnóstico correcto.Un año o dos después, se demostró que la fibroplasia retrolental se debía a las altas concentraciones de oxígeno administradas a los recién nacidos. Las clínicas ricas tenían una incidencia de casos de ceguera más alta porque contaban con los mejores equipos: las más caras y modernas incubadoras de plástico que garantizaban que todo el oxígeno bombeado en su interior llegaba al bebé. En las maternidades más modestas, sin embargo, se usaban incubadoras más antiguas. Tenían forma de bañera y disponían de una tapa metálica que no era hermética. De hecho, tenía tantas fugas que no importaba mucho cuánto oxígeno se bombease en su interior: no llegaba al niño una cantidad suficiente para cegarlo.Y también creía todavía cuando participé en la redacción de un artículo científico sobre el uso de la Terramicina (un antibiótico) para el tratamiento de problemas respiratorios en bebés prematuros. Afirmamos que no causaba efectos secundarios. Por supuesto que no los causaba en aquel momento. No esperamos lo suficiente para averiguar que ni la Terramicina –ni cualquier otro antibiótico– servían para mucho en ese tipo de infecciones, y que, al igual que otros antibióticos basados en la tetraciclina, de hecho provocaba tinción en los dientes de los niños y creaba depósitos tóxicos en sus huesos.Y confieso que creía en la irradiación de las amígdalas, de los nódulos linfáticos y de la glándula del timo. Creía a mis profesores cuando me decían que la radiación era peligrosa, por supuesto, pero que las dosis que usábamos eran totalmente inofensivas.Años después –al mismo tiempo que descubrimos que la radiación “totalmente inofensiva” que habíamos sembrado una o dos décadas antes estaba empezando a producir una cosecha de tumores de tiroides–, no pude evitar preguntarme lo siguiente cuando mis antiguos pacientes regresaron a mi consulta con nódulos en el tiroides: ¿Por qué volvéis a visitarme a mí, si fui yo quien os hizo esto?
Pero ya no creo en la Medicina Moderna.Creo que a pesar de toda la supertecnología y del exquisito trato que se supone que debe hacerle a usted sentirse tan bien atendido como un astronauta de los que llegaron a la luna, el mayor peligro para su salud es el doctor que practica la Medicina Moderna.Creo que los tratamientos de la Medicina Moderna son rara vez eficaces, y que con frecuencia son más peligrosos que las enfermedades para cuyo tratamiento han sido desarrollados.Creo que los peligros son agudizados por el uso generalizado de procedimientos peligrosos para procesos que realmente no son enfermedades.
Creo que más del noventa por ciento de la Medicina Moderna podría desaparecer de la Tierra –incluidos doctores, hospitales, fármacos y materiales–, y que el efecto sobre nuestra salud sería positivo e inmediato.Creo que la Medicina Moderna se ha extralimitado, usando en situaciones cotidianas tratamientos diseñados para estados críticos.Cada minuto de cada día, la Medicina Moderna se extralimita, porque la Medicina Moderna se enorgullece de extralimitarse. Un reciente artículo, titulado “La Maravillosa Fábrica Médica de Cleveland”, alardeó de los logros de esa Clínica de Cleveland durante el último año: “2980 operaciones a corazón abierto, 1.3 millones de pruebas de laboratorio, 73320 electrocardiogramas, 7770 radiografías, 210378 estudios radiológicos, y 24368 procedimientos quirúrgicos”.No se ha demostrado que ninguno de dichos procedimientos haya tenido algo que ver con el mantenimiento o la recuperación de la salud. Y el artículo, que fue publicado en la revista de la propia Clínica, no se jacta de que ninguna persona fuera ayudada por toda esa gran cantidad de caras extravagancias. Y eso es así porque el producto de esa fábrica no es en absoluto la salud.Por tanto, cuando va al médico, a usted no lo ven como una persona que necesita ayuda, sino como un potencial consumidor de los productos de la fábrica médica.Si está usted embarazada, cuando vaya al médico la tratarán como si estuviera enferma. El embarazo es una enfermedad de nueve meses que debe ser tratada, y por ello le venderán suero intravenoso, monitores fetales, un arsenal de fármacos, una episiotomía totalmente innecesaria, y su producto más destacado: la cesárea.No es de extrañar que los niños tengan miedo de los médicos. ¡Ellos sí que saben! Todavía no tienen corrompidos los instintos que detectan el verdadero peligro. Los adultos también les tienen miedo, pero no pueden admitirlo, ni siquiera en su fuero interno. Lo que ocurre es que sienten miedo de otra cosa. Los adultos aprendemos a temer no al médico, sino a lo que nos ha llevado a su consulta: nuestro cuerpo y sus procesos naturales.Cuando temes algo, lo evitas. Lo ignoras. Te avergüenzas de ello. Simulas que no existe. Dejas que otro se preocupe de ello. Así es como el médico gana. Nosotros le dejamos. Le decimos: “No quiero tener nada que ver con esto, con mi cuerpo y sus problemas, doctor. Haga lo que tenga que hacer”.Y el médico lo hace.Cuando los médicos son criticados por no hablar a sus pacientes sobre los efectos secundarios de los fármacos que les recetan, se defienden asegurando que esa honestidad afectaría a la relación médico-paciente. Esa línea de defensa implica que la relación médico-paciente está basada en algo distinto del conocimiento. Está basada en la fe.No decimos que sabemos que nuestros médicos son buenos, decimos que tenemos fe en ellos. Confiamos en ellos.No crea usted que el médico no se da cuenta de la diferencia. Y no crea ni por un minuto que los médicos no se aprovechan de ella. Porque lo que está en juego es el sistema completo, el noventa por ciento o más de la Medicina Moderna que no necesitamos, y que, de hecho, puede matarnos.
La Medicina Moderna no puede sobrevivir sin nuestra fe, porque la Medicina Moderna no es un arte ni una ciencia. Es una religión.
Una definición de la religión la describe como un esfuerzo organizado para ocuparse de todas las cosas raras y misteriosas que están en nuestro interior, y también las que nos rodean. La Iglesia de la Medicina Moderna se ocupa de los fenómenos más raros y misteriosos: el nacimiento, la muerte y todas las malas pasadas que entre ambos acontecimientos nos juega nuestro cuerpo, y nosotros a él. En The Golden Bough (La Rama Dorada), la religión se define como un intento de ganarnos el favor de “poderes superiores al ser humano, que se cree que dirigen y controlan el curso de la naturaleza y de la vida humana”.Si la gente no gasta miles de millones de dólares en la Iglesia de la Medicina Moderna para ganarse el favor de los poderes que dirigen y controlan la vida humana, ¿en qué los van a gastar si no?Es común a todas las religiones la afirmación de que la realidad no está limitada a lo que podemos ver, oír, sentir, saborear u oler, y que tampoco depende de todo eso. Usted puede comprobar que la religión médica moderna cumple esta característica simplemente realizando una pregunta a su médico varias veces: “¿Por qué?”. ¿Por qué me receta este fármaco? ¿Por qué me va a ayudar esta operación? ¿Por qué tengo que hacer eso? ¿Por qué tiene que hacerme eso usted?Simplemente pregunte por qué un número suficiente de veces y tarde o temprano llegará al Abismo de la Fe. Su médico se escudará en el hecho de que usted no tiene forma de saber ni de entender todas las maravillas que él controla. Simplemente confíe en mí.Acaba usted de recibir su primera lección de herejía médica. La Segunda Lección es que si un médico alguna vez quiere que usted haga algo que usted tenga miedo de hacer, y usted le pregunta por qué un número suficiente de veces hasta que él diga “Confíe En Mí”, lo que usted debe hacer es darse la vuelta y poner entre él y usted tanta distancia como su estado de salud le permita.Desafortunadamente, pocas personas hacen eso. Se rinden. Permiten que el miedo a la mascarilla de hechicero del médico, al desconocido espíritu que se esconde detrás de ella, y al misterio de lo que está sucediendo y de lo que sucederá, se transforme en un respeto reverencial por todo el espectáculo.Pero usted no debe consentir que el doctor hechicero consiga lo que desee. Usted puede liberarse de la Medicina Moderna, sin que ello suponga que usted vaya a poner en riesgo su salud. En realidad, así su salud correrá menos riesgo, porque no hay ninguna actividad más peligrosa que entrar sin estar preparado en la consulta de un médico, en una clínica, o en un hospital. Y con lo de estar preparado no quiero decir que deba asegurarse de haber cumplimentado los impresos de su seguro. Quiero decir que usted debe entrar y salir con vida y cumplir su misión. Para eso, usted necesita instrumentos apropiados, habilidad y astucia.El primer instrumento que usted debe tener es el conocimiento de su enemigo. Una vez que usted haya comprendido que la Medicina Moderna es una religión, usted podrá luchar contra ella y defenderse más eficazmente que si creyera que está usted luchando contra un arte o una ciencia. Por supuesto, la Iglesia de la Medicina Moderna nunca se autodenomina “iglesia”. Usted nunca verá un edificio médico dedicado a la religión de la medicina, siempre estará dedicado a las artes médicas, o a la ciencia médica.La Medicina Moderna depende de la fe para sobrevivir. Todas las religiones dependen de ella. La Iglesia de la Medicina Moderna depende tanto de la fe que si todos de alguna forma se olvidaran de creer en ella un solo día, todo el sistema se derrumbaría. Porque, ¿cómo si no podría cualquier institución conseguir que la gente haga lo que la Medicina Moderna consigue que haga, sin inducirles a la suspensión profunda de cualquier duda? ¿Si la gente no tuviera fe, permitiría ser anestesiada y ser cortada en pedazos, en un proceso del que no pueden tener ni la más mínima noción? ¿Si la gente no tuviera fe, se tomaría miles de toneladas de pastillas cada año, de nuevo sin el más mínimo conocimiento de lo que los productos químicos que contienen les van a hacer?Si la Medicina Moderna tuviera que demostrar sus procedimientos objetivamente, este libro no sería necesario. Por eso voy a demostrar que la Medicina Moderna no es una iglesia en la que usted deba tener fe.Algunos médicos tienen miedo de asustar a sus pacientes. Mientras esté leyendo este libro usted será, en cierto modo, mi paciente. Creo que usted debe tener miedo. Es de esperar que tenga miedo cuando su bienestar y su libertad son amenazadas. Y en este momento usted está siendo amenazado.Si está usted preparado para conocer algunos datos impactantes que su médico conoce, pero que no le contará; si usted está preparado para descubrir que su médico es peligroso; si está usted preparado para aprender a protegerse de su médico, entonces usted debe seguir leyendo, porque de todo eso trata este libro.” 
Como puedes ver, las cosas no son sencillas, y lo que a ti te parece una “unánime comunidad científica” (que no lo es, porque hay muchos médicos que no piensan como tú crees) tiene unos intereses creados, sirve al poder de la industria farmacéutica y practican lo que le han enseñado en la Universidad, por muy disparatado, inútil o letal que sea. Siempre es más fácil seguir la corriente que plantearte preguntas. Quizá por eso para ti es más fácil realizar una afirmación fundamentalista sin matices que analizar la cuestión de manera profunda (nos referimos a la afirmación: “Rechazo cualquier uso de nohumanos por igual”, sin entrar a valorar la medicina moderna, ni los efectos tóxicos de los fármacos, ni el uso de animales no humanos de compañía para curar sus enfermedades y aportar datos a la ciencia veterinaria, como ya hemos dicho).

En definitiva, que si no tienes información sobre cómo funciona la Medicina Moderna y crees que todos sus procedimientos y todas sus terapias se realizan siguiendo criterios totalmente científicos, no tienes por qué opinar sobre los conocimientos de unos médicos que ni conoces ni conocerás si no intentas consultar sus planteamientos antes de juzgarlos desde la ignorancia y el fanatismo.

-“La única supuesta prueba que podéis aportar es un confuso libro que se escribió hace más de 30 años por un piloto de carreras llamado Hans Ruesch y que nunca ha tenido apoyo de la comunidad científica en ningún aspecto. Lo que hacéis es simplemente repetir las mismas consignas de una campaña que ya fracasó hace 30 años. No voy a entrar a discutir semejante mamotreto de libro, pero cualquier puede ver que se basa en denunciar sobre todo que algunos determinados experimentos o estudios no dieron un resultado positivo y en ignorar todos aquellos que sí resultaron útiles. Lo cual es parecido a decir que como algunos veganos han tenido deficiencias nutricionales entonces el veganismo no es aplicable como alimentación, ignorando así que la gran mayoría estamos perfectamente sanos. Se llama falacia de la generalización o evidencia anecdótica. Y sus conclusiones nunca ha sido aceptadas por la comunidad científica.”

¿Hablas tú de fracaso, cuando no has conseguido nada relevante con tu postura buenista ni en el ámbito del veganismo ni en el de la experimentación animal?

¿La única supuesta prueba es el libro de Ruesch? Toma unas cuantas más, escritas por médicos titulados, no por aficionados que no saben de medicina como tú:





Con esos ya tienes para una temporada. Y todos están escritos por médicos, no por Hans Ruesch.

Por otra parte, es de vergüenza ajena que alguien como tú, un filósofo frustrado que no ha publicado libro alguno que sepamos, diga que Ruesch era un piloto de carreras” . Echa un vistazo a todos los datos sobre él, y los comparas con los tuyos:


Cuando hayas vendido tantos ejemplares de tus libros como él, vuelves a intentar dar lecciones de literatura.

Por otra parte, lo de “confuso libro”, no sabemos a qué se refiere, porque el volumen está lleno de referencias científicas extraídas de la literatura médica y totalmente identificables, mientras que tú te pones a hablar de experimentación animal y citas un artículo de divulgación del sitio web de Quo. ¿No es eso confuso? Escribe tú un libro para intentar defender la utilidad de la experimentación animal con referencias identificables de las revistas “científicas” y cuando lo tengas publicado nos lo dices y lo comparamos con el de Ruesch.

Cuando dices que es un mamotreto de libro, suponemos que es porque no lo has leído, ya que como todo buen representante de la pseudociencia, consideras cualquier crítica de tus ideas como una conspiración que no puede estar basada en datos reales, mientras que la ciencia de verdad siempre recibe las críticas con interés y las usa para evolucionar.

Y sobre lo de que se basa en denunciar “sobre todo que algunos determinados experimentos o estudios no dieron un resultado positivo y en ignorar todos aquellos que sí resultaron útiles”, no sabemos a qué te refieres, porque si no lo has leído no lo puedes saber. Desde luego, tú no estás preparado ni para leerlo ni para escribir un libro semejante. ¿O pretendes llenarlo con artículos de Quo y de Muy Interesante?

Sobre lo de que “es parecido a decir que como algunos veganos han tenido deficiencias nutricionales entonces el veganismo no es aplicable como alimentación, ignorando así que la gran mayoría estamos perfectamente sanos. Se llama falacia de la generalización o evidencia anecdótica. Y sus conclusiones nunca ha sido aceptadas por la comunidad científica.” ¿Es anecdótico que cincuenta años después del desastre de la Talidomida sigan sin encontrar un modelo animal válido para la determinación de los efectos teratogénicos de los fármacos? ¿Puedes indicarnos en qué artículo científico se dice que los experimentos con animales no humanos son predictivos de la respuesta humana, y que, por tanto, las malformaciones sólo pueden producirse de forma anecdótica, como en el caso de la Talidomida? ¿Es que no sabes que ni los propios vivisectores dicen eso? Lo anecdótico sería que los resultados coincidieran y que fueran determinantes, porque de hecho no lo son nunca y así lo indican en sus prospectos. Lo mismo es aplicable a otras áreas de la vivisección. ¿Qué resultados son válidos? ¿Los obtenidos por la mañana o los que se obtienen por la tarde? ¿Los que se obtienen con rinocerontes o los que se consiguen con ratas? ¿Los que se consiguen con un ciclo de luz y oscuridad de 8 horas de oscuridad y 16 de luz, o los que se obtienen con otro ciclo? ¿Puedes contestar a estas simples preguntas que los propios vivisectores nunca han podido contestar? ¿Por qué no echas un vistazo al apéndice de Matanza, en el que puedes encontrar ejemplos de los datos confusos que proporcionan los experimentos con animales no humanos? Veamos lo que dice un estudio publicado este año:


Según el estudio, sólo un 5 por ciento de los experimentos se transforman en algo para los humanos 10 años después. Por supuesto, eso admitiendo que eso sea cierto y que los resultados sean los mismos que los conseguidos con no humanos, porque entre ese 5 por ciento encontraríamos fármacos como el Vioxx y el Mediator, que causaron miles de muertos. Será porque para la medicina moderna, “util” es sinónimo de beneficioso para la industria farmacéutica, y no para los pacientes. Qué curioso; parece en consecuencia que lo anecdótico no es que fallen y no consigan nada (95 por ciento) sino que acierten en algo (5 por ciento, que incluye todos los fármacos tóxicos, inútiles, o letales). Y eso en opinión de unos investigadores que no son antiviviseccionistas, y que de repente se han dado cuenta de que “la primera causa de este desequilibrio es biológica: los humanos no son ratones”. Eso ya lo sabía Lawson Tait, un cirujano del siglo XIX mencionado en Matanza de Inocentes que conocerías si hubieras consultado el mamotreto.


No es nada nuevo por tanto, excepto para los fanáticos viviseccionistas, que estaban demasiado ocupados experimentando con animales no humanos como para realizar las grandes aportaciones a la cirugía que hoy se deben a Tait. ¿Cuántas aportaciones a la cirugía has hecho tú?

Te regalamos una lección de cirugía de Ferdinando de Leo, Médico, Profesor de Cirugía, de Patología Quirúrgica Especial, y de Cirugía Clínica General y Terapia de la Universidad de Nápoles. De Leo fue Cirujano Jefe del Hospital Pellegrini. Efectuó las siguientes declaraciones en Roma, en el transcurso de una entrevista concedida a un programa televi­sivo del Canal 5 en 1978:

“Le agradezco su invitación, porque creo que las palabras de un hombre que ha practicado la cirugía general en todas sus vertientes durante casi medio siglo, pueden ayudar a disipar los prejuicios y las ideas erróneas sobre la vivisección que prevalecen actualmente incluso en las mentes de los individuos de la mayor educación y cultura. Después de haber tenido una experiencia de primera mano sobre lo que sucede en los laborato­rios, y después de haber debatido con los vivisectores junto con el señor Ruesch, puedo afirmar que los horrores que son rutinarios en esas ins­tituciones son completamente inútiles y que los vivisectores tienen una estatura moral infinitamente baja…Al leer sus artículos, un experto realmente llega a preguntarse si los caballeros que los han redactado tienen cerebro… No solamente no con­tribuyen de ningún modo a la mejora de la salud humana, sino que además crean la base para futuros errores y horrores, lo que sugiere que deben padecer alguna forma de locura, como cuando sugieren la posibilidad de realizar trasplantes de cabeza o de cerebro. No obstante, creo que sobre esa cuestión debería opinar un psiquiatra en lugar de un cirujano como yo.
Los viviseccionistas aseguran que la vivisección ayuda al principiante a adquirir destreza manual. ¿Cómo puede alguien imaginar que uno puede adquirir dicha destreza operando a un gato, a un perro o a una rata, que tienen los intestinos mucho más pequeños, y que poseen unos órganos que tienen entre ellos una relación anatómica completamente diferente a la de los órganos humanos? Lo mismo puede decirse sobre la consistencia de las entrañas, su color, su resistencia al escalpelo, etc. Es absurdo…Durante siglos, la formación quirúrgica ha consistido, en primer lugar, en observar a un cirujano experimentado en el quirófano, y luego en comenzar a recorrer una carretera que es muy larga, tortuosa y dura, pero que ofrece resultados: ayudando al cirujano jefe, colaborando con él y prestándole asistencia mientras opera. Y entonces ves los pulmones humanos, el hígado humano, aprendes todo lo posible sobre su tamaño y consistencia, ves el corazón humano y cómo funciona…¿Por qué sigue practicándose la vivisección entonces? Hay dos razones:La primera es la pereza mental, inculcada a partir de los famosos investigadores del siglo xix de la escuela de Claude Bernard. Y hay algo más. ¿De verdad creen nuestros televidentes que en un laboratorio de vivisección se respetan las normas de sepsis, antisepsis, analgesia, o de cualquier otro tipo? Nada de eso se respeta, porque la vivisección genera sadismo.”

El 6 de mayo de 1986 el doctor De Leo declaró lo siguiente en otra entrevista difundida por el canal de televisión TeleRoma 56:

“Llevo siendo cirujano 51 años. Todavía sigo realizando operaciones qui­rúrgicas a diario, y puedo afirmar que no debo en absoluto mi destreza manual a la experimentación animal. Como todo buen cirujano, aprendí mi profesión trabajando primero como ayudante de otros cirujanos. Si hubiera tenido que aprender cirugía realizando experimentos con anima­les hubiera sido un incompetente en mi profesión, del mismo modo que yo considero que son unos incompetentes mis colegas que dicen que han aprendido cirugía experimentando con animales. Es cierto que hay defen­sores de la vivisección que dicen que uno debe practicar primero con ani­males para convertirse en cirujano. Se trata de una afirmación deshonesta que procede de gente que obtiene beneficios financieros de ello.”

Otro fragmento muy interesante del Profesor Dr. Salvatore Rocca Rossetti, en el que se demuestra que las prácticas quirúrgicas con animales no sólo son inútiles, sino también peligrosas:

Profesor Dr. Salvatore Rocca Rossetti, cirujano y Profesor de Urología de la Univer­sidad de Turín, Italia. Intervención en el programa Delta de la televisión italiana, 12 de marzo de 1986. Hans Ruesch, 1000 Doctors Against Vivisection, pág. 54.

“He visto a cirujanos que llevaron a cabo experimentos con algunos órganos en perros creyendo que eran idénticos a los de los humanos, y no sabían que estaban operando un órgano completamente diferente. Nadie se ha convertido en un buen cirujano por haber operado antes a los animales. Lo único que puede haber aprendido con animales son nociones incorrec­tas. He sido testigo de ello durante mis numerosas operaciones quirúrgicas y como director de varios hospitales. He realizado miles de operaciones con seres humanos sin haberlas practicado antes en animales.”

¿Son ejemplos de científicos “que no saben de lo que hablan”?

-“Así que cuando algunos activistas decimos que el uso de nohumanos en experimentos y prácticas médicas sí aporta beneficios a los humanos, no estamos defendiendo la "vivisección", no estamos argumentando, sino que estamos sólo señalando un *dato* avalado por toda la comunidad científica. Y además decimos de forma muy explícita que los beneficios NO justifican moralmente nunca utilizar a los demás animales. Por supuesto no hablo en nombre de *todos* los activistas, sino sólo a aquellos que defienden el veganismo como principio y la ética de Derechos Animales.”

Es mentira que toda la comunidad científica diga eso; infórmate en los libros que te hemos comentado, porque da vergüenza ajena escuchar ese disparate. Por cierto, tampoco puedes decir que hables en nombre nuestro, porque somos veganos, defendemos el veganismo como principio y la ética de Derechos de los Animales, pero no aceptamos que lo que vale para un ratón valga para un ser humano, ni nos creemos las falsedades de los viviseccionistas. Si quieres, habla en tu nombre y en el de la gente que piense como tú, pero no mezcles el veganismo con el viviseccionismo. 

Y estás defendiendo la vivisección desde el punto de vista científico, porque hay científicos que opinan lo contrario que los viviseccionistas, pero ustedes, que no conocen ninguna de las dos posturas, optan por difundir la de los partidarios de la experimentación animal. Eso lo dice todo.

-“No me corresponde a mí argumentar a favor de la utilidad del uso de animales nohumanos. Ni tengo el más mínimo interés en hacerlo. En todo caso, argumentaría a favor de prácticas que no impliquen utilizar a nohumanos. Pero cuando menciono que estáis mintiendo me limito a señalar un dato que cualquiera puede comprobar por sí mismo muy fácilmente. Lo que sucede también es que hablar de experimentación es un término muy genérico, cuando en realidad esa experimentación depende de muchos factores como son la especie de los nohumanos o la intención que se pretende con ello. A menudo los antiviseccionistas argumentan que como determinada especie en determinado experimento no ha dado resultados positivos entonces *toda* experimentación con nohumanos es inútil. Otra vez la falacia de la generalización abusiva.”


¿Eso de que señalas un dato qué quiere decir? ¿Estamos mintiendo en qué? Quien miente es quien dice, por ejemplo, que hay que experimentar los efectos teratogénicos de los fármacos para las mujeres embarazadas usando animales no humanos, cuando ellos mismos dicen que esos experimentos “no siempre” (es decir, “nunca”) son predictivos, a la vez que señalan que sin estudios en mujeres no se puede asegurar que el fármaco no vaya  a causar esos efectos. Por tanto, mientes tú si sostienes que es científico experimentar con animales, por ejemplo en ese caso. ¿Generalización abusiva es que los propios vivisectores aseguren que sus experimentos no tienen valor predictivo con ninguna especie hoy, ni tampoco hace 50 años, porque su pseudociencia no avanza con el ensayo y el error?

-“Al contrario de lo que decís, no tengo ningún "agobio" en defender nada. Como ya he dicho, yo no argumento ni defiendo la utilidad del uso de nohumanos. Me limito a señalar lo que toda la comunidad científica afirma en base a las evidencias. De ese modo, no les estamos haciendo el "juego" a nadie. Ni estamos apoyando ni avalando el uso de animales nohumanos en la ciencia. Vuestra acusación es falsa, mentirosa, malintencionada, y paranoica.

Decir que la "vivisección" es un fraude, si nos referimos al uso de nohumanos en la ciencia, es análogo a decir que usar animales nohumanos para comida no nos aporta beneficios y que es tóxico o nutricionalmente inapropiado. Lo cual es mentira. Algunos vegetarianos (especialmente de la vertiente naturista o crudívora) difunden esta mentira. Comer animales no es (necesariamente) malo para la salud y sí aporta beneficios. Reconocer este hecho objetivo no implica avalar ni defender ni promover el uso de nohumanos como alimento. Del mismo modo que reconocer simplemente el hecho de que el uso de nohumanos en la ciencia sí aporta beneficios no implica avalar ni defender ni promover la utilización de animales nohumanos.

Así que vuestra equiparación entre lo que hacéis los anti-viviseccionistas y lo que hacemos los activistas veganos se ha demostrado radicalmente equivocado. Pertenecemos a posturas muy diferentes. Vosotros vivís en la mentira, y otros vivimos en la realidad.

Quien sí parece agobiado eres tú al intentar refutar desesperadamente lo que digo despreciando a la revista QUO que enlacé en mi muro. La publicación de QUO es una revista de cultura general, parecida a la de "MUY Interesante". No tiene nada que ver con Cuarto Milenio ni nada parecido. Vuestras acusaciones son falsas. En el enlace que señaláis, la revista no habla sobre "extraterrestres" (!) sino sobre cine en donde aparecen extraterrestres. Es un artículo sobre cine. ¿Es que no sabes diferenciar entre el cine y la realidad? Esto explicaría muchas cosas que haces y dices. Y es otro ejemplo de como distorsionas todo a propósito para adaptarlo a tus falaces argumentos.

De nuevo mientes: “toda la comunidad científica” no opina lo mismo que tú, ni opina lo que opinan los viviseccionistas informados. Echa un vistazo a los libros que te pusimos.

Sobre lo de que “vuestra acusación es falsa, mentirosa, malintencionada, y paranoica”, resulta increíble que diga eso alguien que asegura que ha puesto una denuncia ante las autoridades porque se siente perseguido. Tranquilo, en serio, que nosotros sepamos nadie te persigue, ni te odia; probablemente sólo te ignoran.

Deberías distinguir la realidad de la ficción: lo que se dice en Internet y lo que se dice en el mundo real son cosas distintas en ocasiones. En cualquier caso, ¿en qué comisaría has puesto la denuncia, o en qué juzgado? ¿Es verdad o es otra de tus invenciones de ciencia ficción? Seguro que te harían mucho caso si denuncias algo ante las autoridades. El tiempo dirá si es otra mentira de las tuyas. Nosotros no te denunciaríamos, porque no tomamos en serio nada de lo que dices.

Lo de que comer carne aporta beneficios no se afirma de forma unánime en la comunidad científica. ¿Puedes indicarnos en qué artículo se dice eso? En este libro, escrito por un miembro del CSIC se dice que la dieta vegetariana es superior a la dieta occidental omnívora para los humanos, y que la carne deja más residuos tóxicos en el organismo que los productos de origen vegetal (pág. 244):


Y sobre lo de que “reconocer simplemente el hecho de que el uso de nohumanos en la ciencia sí aporta beneficios no implica avalar ni defender ni promover la utilización de animales nohumanos”, eso es mentira una vez más, porque si tuvieras información sabrías que esos supuestos beneficios son cuestionables (insulina, Test LAL, etc.), mientras que los perjuicios de creer por ejemplo que los experimentos con animales garantizan que los fármacos tienen efectos teratogénicos han sido y son demostrables. ¿Dónde están las pruebas de que los experimentos con animales no humanos son reproducibles y predictivos?

Sobre lo de que la “equiparación entre lo que hacéis los anti-viviseccionistas y lo que hacemos los activistas veganos se ha demostrado radicalmente equivocado. Pertenecemos a posturas muy diferentes. Vosotros vivís en la mentira, y otros vivimos en la realidad”. No sabemos a qué activistas veganos te refieres, porque nosotros lo somos y no puedes hablar en nombre nuestro. Serán los activistas veganos que están tan engañados como tú. Ya dijo Mark Twain (que por cierto era antiviviseccionista), que es más fácil engañar a la gente que convencerla de que ha sido engañada. Está claro que es imposible convencerte a ti de que la Medicina Moderna y los viviseccionistas te han engañado. Quizá tu estado general se deba a algún medicamento tóxico que hayas tomado, y por eso no queremos culparte de tus ideas absurdas. Los efectos secundarios pueden manifestarse de muchas maneras, y ten en cuenta que los ratones no son seres humanos y no valen para predecirlos.

Sobre lo de Quo y Muy Interesante, dos publicaciones viviseccionistas que alaban la Medicina Moderna, que no es una ciencia sino una religión que ha matado a miles de personas a lo largo de los años, sólo te podemos decir que es lógico que alguien como tú, que no es capaz de leer un libro antiviviseccionista, se dedique a difundir artículos pseudocientíficos iguales que los que suelen presentarse en programas como Cuarto Milenio, donde se mezcla a los extraterrestres con la vivisección. Al menos en Cuarto Milenio son algo más serios y no se ponen a hablar de cine erótico. Eso está dirigido a un público como tú. Y si te parece absurdo que hablemos de extraterrestres, a ver si te parece igual de absurdo que lo hiciera un vivisector para intentar justificar sus experimentos con delfines (pseudociencia para crédulos):

Veámoslo en este fragmento de Matanza:

“No debemos olvidar que son los vivisectores los primeros que recurren a la ciencia ficción para intentar justificar sus excentricidades. Así lo hizo el vivisector J. C. Lilly en su libro Man and Dolphin (El Hombre y los Delfi­nes), en el que narra sus experimentos cerebrales con delfines. Con objeto de explicar la utilidad que podría tener implantar electrodos en el cerebro de uno de esos animales, llegó a afirmar, con total seriedad, que “si pudiéramos aprender a comunicarnos con los delfines la experiencia podría ser de gran utilidad cuando se produzca el primer encuentro con seres extraterrestres en el transcurso de nuestra exploración espacial”.

O sea que hay que practicar experimentos con animales para comunicarnos con los extraterrestres, que nadie sabe si existen, aunque igual lo podéis descubrir en Cuarto Milenio o en Quo. Es cómico.

-“El artículo que enlazas para intentar refutar la utilidad del *método del lisado de amebocitos de Limulus (LAL)* (en el que se utilizan a las cangrejos herradura) pertenece, nada menos, que al año... !1974! Increíble. Pretendes refutar un test que se sigue realizando en el presente aportando un supuesto estudio realizado hace 40 años (!). Otra prueba de que la actualidad de vuestro conocimiento científico se ha quedado anclado más o menos por aquellas fechas.

Además, lo que afirma el artículo que enlazas no corresponde con lo que otros estudios más posteriores (de 1977), aunque contemporáneos, dicen al respecto:

"Se intenta valorar la utilidad del "test" de Limulus en el diagnóstico de las meningitis agudas. Se han estudiado 60 enfermos divididos en tres grupos: Grupo A, constituido por 37 niños afectos de meningitis purulenta de etiología conocida; Grupo B, 10 niños afectos de meningitis purulenta de etiología no determinada; Grupo C, 13 niños con meningitis vírica. Los resultados se comparan con un grupo control (Grupo D) de 10 niños sanos. Los hallazgos se correlacionan con la etiología, el recuento cuantitativo de gérmenes/ml. en L.C.R. y la evolución clínica. Los resultados obtenidos muestran que es una prueba rápida, sencilla y útil para la detección de endotoxina en el L.C.R. en las meningitis purulentas por gérmenes Gram negativos."”

Ya te hemos incluido un estudio más reciente, de 2010, hace un momento, y a él te remitimos para que compruebes que necesitan una alternativa al LAL Test, que no es un experimento viviseccionista, sino un Test in vitro “alternativo”. ¿En qué parte de tu artículo se menciona que se haya usado algún animal? ¿Dónde están los resultados del ensayo con humanos? Sólo indica que es seguro y eficaz, aunque las evidencias de otros estudios indican lo contrario, como pudiste ver con anterioridad en el artículo de 1995 que te incluimos. En cualquier caso, nada tiene que ver el Test LAL con la experimentación animal.

 -“Pero parece que a los "antiviviseccionistas" no les importan los resultados que refutan sus conclusiones. Ni en el pasado ni ahora.

Ahora, veamos lo que dice un estudio más moderno (entre otros tantos) del año 2004, al respecto:

"La prueba LAL (Limulus amebocyte lysate) se emplea para cuantificar las endotoxinas mediante una reacción de coagulación y formación de un gel. Esta prueba debe ser validada en cada producto para demostrar la factibilidad de aplicarla con resultados confiables. (...) El desarrollo del presente trabajo permitió demostrar que es válido el uso de este método para determinar el cumplimiento del límite de las endotoxinas bacterianas y liberar nuestro producto cumpliendo los requerimientos reglamentarios."”

Las conclusiones de ese estudio no coinciden con el de 2010, más reciente. ¿A quién creemos? Otro ejemplo de lo anecdótico de la utilización de procedimientos basados en productos de origen animal fuera del organismo que los produce.

Todo esto tiene que ver con la manera en la que la Medicina Moderna intenta analizar la realidad. Por ejemplo, si descubren que un producto natural tiene efectos terapéuticos, no se limitan a usarlo en humanos enfermos. Antes analizan el producto, separan sus componentes identificables e intentan reproducirlos en un laboratorio con objeto de fabricar un producto que se pueda patentar y vender. Lo que no entienden, ni entiendes tú, es que no todo se puede analizar, y que lo que funciona en un producto natural deja de hacerlo de la misma manera si se reproduce en un laboratorio. Por ejemplo, hay zumos con efectos terapéuticos que han analizado y han probado con animales a los que antes han enfermado de forma artificial. Por supuesto esos experimentos no demuestran nada, ya que son realizados en condiciones artificiales, pero tampoco funcionan los extractos del zumo si se intentan reproducir o apartar del zumo que los contiene.

Ello indica que en los productos naturales siempre hay componentes que no se pueden analizar, que tienen que ver con la vitalidad de los organismos vivos, y que no pueden usarse si no se respeta la forma que tienen en la naturaleza. No es ciencia verdadera una ciencia analítica que cree que no tiene límites, y que considera que puede saberlo todo y analizarlo todo, sin tener en cuenta que los organismos biológicos estamos compuestos de materia orgánica, que no reacciona de manera uniforme a la experimentación y que no sigue criterios propios de las ciencias exactas. Por eso tenía razón Robert S. Mendelsohn cuando decía que la medicina moderna es una religión excluyente. La Medicina Moderna, al igual que otras religiones excluyentes, no sólo te ofrece la salvación, sino que añade que fuera de ella no hay salvación posible, como si la Medicina Natural, basada en los principios de Hipócrates, no tuviera la capacidad de curar siguiendo el principio del primum non nocere, algo desconocido en la Medicina Moderna.

¿Será casualidad que el juramento hipocrático tenga su origen en un médico que nunca practicó la vivisección, quizá porque estaba ocupado con pacientes reales, al contrario que los vivisectores, que se dedican a crear enfermedades imaginarias de ciencia ficción con animales no humanos en los laboratorios? Es más fácil crear enfermedades que curarlas, eso es un hecho.

-Y pongo solamente publicaciones en español, para que quienes nos lean lo comprendan más fácilmente. Aunque en inglés hay cientos de estudios similares. Pero la mayoría de hispanohablantes no entienden ese idioma.”

Si tienes datos de experimentos con animales, no de Tests in vitro, que sean reproducibles y tengan valor predictivo, puedes ponerlos. Por ejemplo, puedes empezar por incluir artículos que demuestren que los efectos teratogénicos de los fármacos en mujeres embarazadas pueden detectarse experimentando con animales no humanos. De lo contrario, ¿tenemos que  dar por hecho que aceptas que esos experimentos son inútiles?

-Como ya he dicho, y repetido numerosas veces, no tengo el más mínimo interés en entrar a debatir este asunto científico, puesto que sólo me interesa enfocarlo desde el aspecto ético. Me limito a refutar vuestras mentiras señalado datos científicos actuales que cualquiera puede comprobar. Para que se vea que algunos no aceptamos la mentira, y nos atenemos a la verdad de los hechos, independientemente de que se ajuste a nuestros deseos o intenciones.

Por supuesto que no tienes interés en entrar a debatir este asunto, porque no tienes pruebas de nada de lo que defiendes. Si tienes pruebas que no sean de experimentación in vitro con métodos “alternativos”, ponlas para que la gente lo valore.

 -La propia NASA también valida y aprueba el test LAL - y en general el uso de animales nohumanos en la ciencia - y en una noticia que lo comenta se dice algo muy importante al respecto.

La NASA demuestra con su actitud que no confía en los experimentos con animales, de lo contrario no organizaría experimentos con seres humanos:

http://www.abc.es/ciencia/20130920/abci-nasa-voluntarios-cama-201309201220.html

¿No tiene a su disposición animales no humanos para realizar los estudios, o los realizan con humanos porque saben que los resultados obtenidos con otras especies no son aplicables a la especie humana? A pesar de que han usado muchos animales en los viajes espaciales, supuestamente para estudiar el efecto de la gravedad, etc., ahora necesitan humanos. Esa es la confianza de la NASA en la experimentación animal. Al final siempre hay que probar todo con humanos. Y no es nuevo. Veamos lo que hicieron hace unas décadas:

“92.000.000 de dólares se invirtieron para el fracaso más costoso de todos, consis­tente en la puesta en órbita de Bonny, una pequeña hembra de chimpancé, mediante un malogrado vuelo espacial. Fue ni más ni menos que la Admi­nistración Nacional Aeronáutica y Espacial (NASA) la que planeó y llevó a cabo este fiasco abismal utilizando dinero federal, con la participación de importantes científicos y físicos de América. Bonny fue lanzada en el interior de un biosatélite con docenas de sensores electrónicos implantados en el cerebro y con catéteres en las arterias para realizar un vuelo orbital con una duración programada de 30 días. Sin embargo, pronto enfermó y fue traída de vuelta a la Tierra (muerta). El enorme equipo de especialistas médicos del programa espacial fue incapaz de determinar por qué había fallecido. Sería razonable suponer que Bonny murió de miedo, tristeza, soledad, desespera­ción y, por supuesto, de dolor. No es probable que las funciones corporales dejen de funcionar si no se produce un profundo deterioro físico, pero eso parece muy difícil de entender para los pseudocientíficos de nuestros días.El 10 de julio de 1969, el New York Daily News publicó el siguiente fragmento: “El Coronel John Powers, que abandonó la NASA hace 5 años, ha criticado hoy el vuelo espacial fracasado de Bonny —la hembra de chim­pancé del espacio— por haber representado “un completo despilfarro de 92 millones de dólares de nuestro dinero”. Powers, que era quien se encargaba de mantener al público informado en anteriores misiones espaciales como portavoz del control de la misión, afirmó: “Se aprende más con una compu­tadora que con un mono. Hace cinco años que dejamos de utilizar monos”.

Sin embargo, tú, que seguro que sabes más que el Coronel John Powers, seguirás creyendo que se aprende más con un mono que con una computadora, al menos hasta que los vivisectores digan lo contrario, porque ellos son los únicos que dicen la verdad.

-"Este es un ejemplo más de las soluciones prácticas a determinados problemas que las diversas formas de vida que hay sobre la Tierra nos pueden dar, y una razón utilitarista para su conservación en caso de que las razones éticas no sean suficientes."

Claro, si lo dicen en una noticia aparecida en Cuarto Milenio, o en Muy Interesante, será que es verdad, porque los viviseccionistas nunca mienten, ni tergiversan datos, ni engañan a nadie. Son seres sagrados que sólo dicen la verdad, que no reciben publicidad de la industria farmacéutica (que en realidad es un conglomerado de ONGs dedicadas a curarnos y a salvarnos, no a ganar dinero), y que no han recibido un lavado de cerebro en su paso por el sistema de educación. ¿Eres ingenuo, crédulo o es otra cosa?

Por último citar un intesante artículo titulado “Where is the evidence that animal research benefits humans?”, que fue publicado en British Medical Journal (BMJ VOLUME 328 28 FEBRUARY 2004, pags. 514-517).

Les diremos a los autores que se pongan en contacto contigo para que les digas dónde están las pruebas que tú dices que tienes. ¿Cómo es posible que los autores de este estudio, dos de los cuales son profesores del Departamento de Neurociencia Clínica de la Universidad de Edimburgo, no tengan claro si hay pruebas de la utilidad de la experimentación animal y, un tal Luis Tovar, que no tiene título alguno que tenga que ver con la medicina, asegure con total seriedad que las pruebas son infinitas, sin aportar ninguna? Es otro chiste, claro.

Un extracto:

“Lucas et al investigated the basis for clinical trials of low level laser therapy to improve wound healing after the treatment was found ineffective in humans. The authors found that the animal studies did not provide unequivocal evidence to substantiate the decision to conduct clinical trials, that the methodological quality of the animal studies was poor, and that animal and clinical studies were conducted simultaneously rather than sequentially. They commented on the relevance of the animal models to the real clinical situations, noting that the animal models excluded common problems associated with wound healing in humans such as ischaemia, infection, and necrotic debris.”

Eso por si crees con la ingenuidad que demuestras que los experimentos con animales no humanos se hacen antes, y cuando se demuestra algo se pasa a efectuar las pruebas con seres humanos. Eso es mentira en muchas ocasiones. ¿Ahora que lo sabes lo vas a denunciar o lo vas a ocultar? Mucha gente cree que los experimentos se hacen de forma secuencial, es decir, primero con animales no humanos y a continuación con humanos, pero la realidad es que en muchos casos se hacen al mismo tiempo, e incluso se pasa a la fase de ensayos clínicos cuando los resultados con animales no humanos han sido negativos, es decir, ineficaces o dañinos, y eso demuestra que ni siquiera los vivisectores confían en los resultados obtenidos con animales no humanos. Sólo los viviseccionistas fanatizados que no tienen información ni han estado nunca en un laboratorio son capaces de confiar en tales resultados.

¿Y dónde está su éxito con el veganismo? ¿Qué porcentaje de la sociedad se ha convencido de que hay que dejar de comer productos de origen animal gracias a su labor divulgativa? ¿Es acaso un éxito que sólo una mínima parte de esta sociedad sea vegana? ¿Acaso quiere decir algo que la mayoría de la población se oponga a nuestras tesis veganas? No les vamos a llamar fracasados porque no han podido convencer a casi nadie con su propaganda buenista, porque de hecho nosotros estamos en contra de la explotación animal, y no la ocultamos. Ustedes, o mejor dicho tú, porque no conocemos a nadie más que defienda tus insensateces, luchan por una causa justa y tienen nuestro apoyo, siempre y cuando no se dediquen a difundir mentiras y no se pongan en ridículo insinuando que saben más de medicina y Patología que Pietro Croce, más de cirugía que Fernando De Leo o Lawson Tait, y más de Psiquiatría que el Dr. Stefano Cagno.

La siguiente conclusión es relevante:

“En la práctica, todos los experimentos con animales son científicamente indefendibles, porque carecen de cualquier validez científica y sus resulta­dos no son fiables para los seres humanos. Únicamente sirven de coartada para los fabricantes de medicamentos, que esperan protegerse con ellos… ¿Y quién se atreve a expresar dudas sobre nuestra llamada Medicina Tec­nológica, o a realizar preguntas, para encontrarse con la fuerte oposición de los vastos intereses de la ciencia, de los negocios y también de los políticos y de los medios de comunicación? (Dr. Herbert Stiller y Dra. Margot Stiller, doctores de neurología y psiquiatría, Tierversuch und Tierexperimentator, Hannover, Alemania, 1976).

¿No forman parte estos doctores de neurología y psiquiatría de la Comunidad Científica, o formas parte tú acaso? Es surrealista.

“En efecto, las razones utilitaristas van por un lado y las éticas van por otros. Hacer campañas que cuestionar la *utilidad* de la experimentación con animales nohumanos es una campaña utilitarista. No tiene nada que ver con la ética. Y además es especista, antropocéntrica, porque cuestiona dicha utilidad en tanto que beneficia a los humanos. Ésta es la inmoralidad de las campañas "anti-viviseccionistas" que muchos, cada vez más, rechazamos y denunciamos. Eso sin contar con que se centran injustamente en un determinado uso de animales nohumanos ignorando así al resto de víctimas de la opresión especista.

Y que no se me olvide mencionar que los "anti-viviseccionistas" promueven en general la hostilidad y la violencia. El hecho que de ampares amenazas de muerte en tu muro es una prueba más de ello. 

Con esto termino, y espero que haya quedado más que aclarado todo. Aunque sé que tú no atiendes a razones, sino sólo a tus prejuicios. Pero cualquier persona razonable que lea esto quizás le resulte de ayuda para entender la mentira y la injusticia que es el "anti-viviseccionismo". Como acertadamente señala aquí abajo Anna Stancanelli, en su comentario citando al piloto Hans Ruesch, el "antiviseccionismo" no tiene que ver con el movimiento de Derechos Animales. Los que defendemos los Derechos Animales rechazamos las campañas "anti-viviseccionistas" por anti-científicas, mentirosas, violentas, y sobre todo por ser injustas para las víctimas del especismo.”

Eso de que “el antiviviseccionismo no tiene que ver con el movimiento de Derechos de los Animales”, es otra invención tuya. ¿Acaso no somos animales los humanos? Los Derechos Humanos son parte de los Derechos de los Animales, o de lo contrario mejor que hables de “Derechos de los Animales No Humanos”, algo que es excluyente, propio de ideologías discriminatorias e intolerantes. Nosotros, que somos veganos, no como algunos partidarios de la defensa de los no humanos, que ni siquiera son vegetarianos, rechazamos la explotación animal, pero también nos oponemos a que nos envenenen con medicamentos, ¿o es que pretendes que no nos importe la salud humana? ¿Pretendes convencer a alguien diciendo que sólo importan los no humanos y que la salud humana es irrelevante? ¿No te importan las víctimas humanas de la experimentación, como las del Mediator, el Vioxx...?

Sobre las campañas violentas antiviviseccionistas no sé a qué te refieres, porque también partidarios de los “Derechos de los Animales No Humanos” han sido calificados de terroristas y fanáticos violentos por haber liberado visones, y por haber robado animales en granjas, quebrantado la ley. ¿Qué opinas de esas formas de violencia?

Sobre lo de que “se centran injustamente en un determinado uso de animales nohumanos ignorando así al resto de víctimas de la opresión especista”, eso es algo que no es verdad. Si consultas el apéndice de Matanza de Inocentes, comprobarás que en él se critican todas las formas de explotación animal desde un punto de vista vegano. ¿Pero tú sabes de lo que hablas?

Te dejamos con los delfines y con los charlatanes que los usan para comunicarse con los extraterrestres. Sabemos que cuentan con tu confianza y credulidad. Sería un buen reportaje para Cuarto Milenio. “Un experimentador intenta descubrir una forma de comunicarse con extraterrestres aplicando electrodos a los delfines”. Un gran descubrimiento a la altura de todos los que proceden de los laboratorios viviseccionistas.



No hay “alternativas” para la vivisección, porque el término “alternativa” designa algo que es diferente pero igualmente válido, y es difícil encontrar en el ámbito de la investigación biomédica algo que haya sido y sea más engañoso y erróneo que la vivisección. Por lo tanto, los métodos que proponemos para la investigación médica deben ser llamados “científicos” en lugar de “alternativos”. Pietro Croce, Vivisection or Science?